La mayoría de las compañías en Puerto Rico desconocen quién es su cliente, por ende, desconocen sus necesidades, lo que ocasiona que no le puedan brindar el servicio que éste necesita.

Debemos hacernos tres preguntas: ¿Quién es?  ¿Qué busca? ¿Por qué compra?  El cliente es todo individuo que compra o adquiere productos o servicios para su consumo.  Es el propósito para el cual trabajamos.  Recordando siempre, que la satisfacción de nuestro cliente es esencial para nuestro éxito y el de nuestra empresa.

¿Qué factores afectan a nuestro cliente? ¿Qué motiva a comprar a nuestro cliente?  Una vez que conozcamos la necesidad de nuestro cliente; factores que influyen en la toma de decisión como son: cultura, edad, ocupación, clase social, entre otros, estaremos preparados para satisfacer sus necesidades.  Entonces, entra en función el servicio al cliente.  ¿Cuántas veces, que recuerdes, haz escuchado la frase: servirle es un placer?  ¿Realmente fue un placer para esa persona servirte?  Sólo aquellos que sienten placer al servir son exitosos en las organizaciones orientadas al servicio.  Tenemos que tener presente que todos los productos y servicios, de una forma u otra, pueden ser imitados y superados.  Recordando que la calidad de un servicio se mide al momento, contrario a un producto que tienes tiempo para probarlo.  Por lo tanto, en un servicio apenas disponemos de escasos minutos delante del cliente y los pequeños detalles toman mayor importancia.

Procuremos brindar un servicio de calidad, será nuestra mayor ventaja competitiva, lo que nos hará diferente de la competencia.  Es muy fácil saber qué hace sentir bien a nuestros clientes.  Lo que tenemos que hacer es analizarnos a nosotros mismos.  Cómo nos gusta que nos traten, y no hacer lo que no nos gusta que nos hagan.

Buen servicio o trato al cliente es ir más allá, ofrecer una calidad en servicio que supere las expectativas del cliente, de forma tal que éste salga satisfecho.

“La clave para retener a clientes es la satisfacción de los clientes. Un cliente muy satisfecho se mantiene leal más tiempo, compra más, habla favorablemente acerca de la empresa y sus productos, presta menos atención a la competencia y es menos sensible al precio”. Philip Kotler