Muchas veces volvemos a un lugar porque nos encantó como nos atendieron, independientemente de la distancia o el precio en el cual compramos el producto o el servicio.

Si nos preguntan cuántos salones de belleza, tiendas de zapatos y “boutiques” hay en Puerto Rico, no podríamos contestar.  Tenemos más oferta que demanda, y muchos de los productos y/o servicios que utilizamos son similares, se distinguen por la calidad de servicio que nos ofrecen a nosotros como clientes.

¿Qué significa servicio? Es el desempeño activo de un cargo o función durante un turno de trabajo, y de la mano va que también puede referirse a la cortesía con que se ofrece alguna cosa o se pone a su disposición la persona que habla.

Pensemos cuándo fue la última vez que fuimos al salón de belleza. ¿Por qué volvimos a ese salón? Así sucesivamente, con todos los establecimientos que visitamos diariamente.  Nos daremos cuenta que en la mayoría de las situaciones volvemos al lugar por la calidad del servicio que nos ofrecen.

SERVICIO AL CLIENTE es la mejor ventaja competitiva que puede tener un negocio.  Busquemos diferentes maneras de impactar a ese cliente con nuestro servicio.  Reconozcamos la necesidad del cliente.  Ejemplo de esto, es la alta tendencia de madres solteras.  Hagamos centros de cuido de niños en los salones de belleza, centros comerciales, supermercados y cines, por mencionar algunos.  Démosle la oportunidad a la madre soltera de satisfacer su necesidad a la vez que le brindamos un servicio diferente. Así como existe esta necesidad, si miramos a nuestro alrededor encontraremos varias oportunidades para satisfacer a nuestros clientes.

Seamos creativos, evaluemos esas necesidades y creemos nuevos productos y/o servicios, a través de los cuales ofrezcamos esa milla extra.  Esa es la clave del éxito en nuestras empresas.

“Mantente cerca de tus clientes. Tan cerca que seas tú el que les diga lo que necesitan, mucho antes de que ellos se den cuenta de que lo necesitan”. Steve Jobs